El modelo tradicional de peritación ya no responde a las expectativas del asegurado
El proceso de peritación en el sector asegurador sigue funcionando, en esencia, como hace 20 años. El asegurado reporta un siniestro. Se asigna un perito. El perito tiene agenda. La visita se programa para dentro de 3, 5, a veces 7 días. El perito llega, inspecciona, documenta, valora. Emite un informe. Y entonces — solo entonces — empieza la reparación.
Esos días de espera no son neutrales. Tienen consecuencias directas y medibles sobre la experiencia del cliente, el coste operativo y la reputación de la compañía aseguradora.
El coste real de esperar: qué ocurre entre el siniestro y la actuación
Cada día sin actuación tras un siniestro genera una cadena de efectos negativos que afectan tanto al asegurado como a la aseguradora:
- El asegurado se impacienta. Llama. Reclama. Su percepción del servicio se deteriora antes de que nadie haya intervenido.
- El daño puede agravarse si no se interviene a tiempo, incrementando el alcance del siniestro.
- El coste del expediente sube con cada día sin actuación, encareciendo la resolución final.
- La compañía pierde NPS antes de que nadie haya tocado una herramienta. La insatisfacción se genera en la espera, no en la reparación.
El problema no es que el proceso de peritación sea incorrecto. Es que fue diseñado para un contexto donde no existían alternativas tecnológicas viables. Hoy, ese contexto ha cambiado.
Perito guAI: un agente de videoperitación con inteligencia artificial en España
Desde GUAi Insurtech, empresa del grupo, se ha desarrollado Perito guAI: el primer agente de videoperitación con IA en España.
El funcionamiento es directo: el asegurado recibe una videollamada. La inteligencia artificial guía la documentación del daño en tiempo real — qué enfocar, desde qué ángulo, qué detalles capturar. En 15 minutos, el sistema genera un informe pericial con valoración.
Sin perito humano desplazándose. Sin citas. Sin esperas de días.
Una fase piloto con aprendizajes reales
El proyecto se encuentra en fase piloto. Todavía hay cosas que ajustar, perfiles de siniestro donde funciona mejor que en otros, y aprendizajes que compartir conforme avanza el desarrollo.
Pero lo que ya se sabe es que el modelo tradicional — esperar 5 días para que alguien venga a mirar un daño que un smartphone puede documentar en minutos — tiene los días contados. No porque lo diga una empresa. Porque el asegurado ya no lo acepta.
Esto no es un anuncio. Es el inicio de un camino.
La videoperitación con IA no es una promesa futura. Es una herramienta que ya está en pruebas reales, generando datos y aprendizajes concretos. Los resultados y las lecciones se irán compartiendo conforme el proyecto evolucione.

