Trazabilidad es la palabra que más se repite en el sector asegurador cuando se habla de mejorar la gestión de siniestros. El problema es que casi todos la entienden mal.
Saber dónde está el expediente no es trazabilidad
La mayoría de los sistemas de gestión permiten consultar en qué fase se encuentra un expediente: abierto, en curso, pendiente, cerrado. Eso es un estado, no trazabilidad.
La trazabilidad real responde a preguntas distintas:
- ¿Por qué lleva este expediente 48 horas en la misma fase cuando la media para este tipo de siniestro es 24?
- ¿Qué equipo o zona está acumulando retrasos antes de que eso derive en una reclamación?
- ¿Por qué se está alargando el tiempo entre la valoración del perito y el inicio de la reparación en un tipo concreto de siniestro?
Trazabilidad no es saber dónde está el expediente. Es saber por qué se ha parado.
La foto fija informa. La película permite actuar.
Un sistema que solo muestra estados te da una foto fija. Útil para informar, insuficiente para gestionar.
Un sistema con trazabilidad real te muestra que un expediente acumula un 40% más de tiempo del esperado en una fase concreta, y que ese patrón se repite en una zona geográfica específica. Eso es una película: contexto, tendencia y señal de alerta antes de que el problema escale.
Qué debe hacer un software de trazabilidad en siniestros
Un sistema de trazabilidad eficaz no se limita a registrar estados. Debe:
- Analizar patrones de comportamiento por tipo de siniestro, zona y equipo
- Detectar desviaciones respecto a los tiempos medios de resolución
- Alertar de forma proactiva antes de que una demora se convierta en una incidencia o reclamación
Sin estas capacidades, la trazabilidad es solo un Excel con colores.
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